Alta inflación pondría en jaque a pymes e ingresos de hogares

El aumento en los costos de producción están ejerciendo presión sobre las empresas lesionando la capacidad productiva y empobreciendo a las familias sobre todo a las de los quintiles más bajos.

Los altos niveles que está alcanzado la inflación a nivel global podría pegar mucho más fuerte a economías más expuestas a los vaivenes internacionales, como la chilena. Expertos locales coinciden, además, en que las primeras en resentirse serán las Pymes que están viendo incrementados sus costos y las familias que ven restringidos sus ingresos producto de una inflación disparada, que mide cada mes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que cerró 2021 en el 7,2%, el más alto en 14 años.

Según el gerente general de la Cámara de la Producción y del Comercio, Ronald Ruf, la alta inflación traería consecuencias negativas en las empresas, sobre todo en las pymes, dependiendo del rubro, al verse incrementados algunos costos sin poder llevarlos a precio.

“Cuando la pyme está en un rubro en donde el aumento de costos en sueldos e insumos los puede llevar a precios como por ejemplo en el sector gastronómico no hay problema. El problema se produce en aquellas pymes en que estos aumentos no son posibles de traspasar al consumidor final. En ese caso habrá pymes o sectores de la economía que van a tener que hacer una serie de ajustes internos y probablemente demoren un poco más en contratar. Pero si la demanda está, es decir, si el poder comprador existe los aumentos se pueden traspasar. La dificultad llega cuando el aumento de costo debe ser absorbido por la empresa y ahí va a depender del margen que tiene cada una”.

Para entender esta escalada global de precios desde su origen, el economista de la UdeC, Víctor Hernández, explica que hasta antes del conflicto Rusia -Ucrania, en las expectativas inflacionarias prevalecía todo lo relacionado con la pandemia que trajo aparejado un cambio en las políticas públicas y monetarias, que otorgó subsidios, transferencias etc. que generaron una gran liquidez y eso funcionó bien hasta fines del 2021 en Chile, algo que se replicó de otras economías como Estados Unidos y Europa, pero con una diferencia que fue el retiro de los fondos de pensiones, que agudizó más la liquidez, el consumo y el gasto, que gatilla una gran presión inflacionaria.

Producto de este conflicto que podría llegar a un conflicto bélico mundial se opta por una guerra económica financiera, que se tradujo en una serie de sanciones a Rusia como la prohibición del transporte aéreo, suspensión de gas y petróleo que provocan una disrupción en todos los flujos que van a impactar en la cadena de producción, de pagos y de distribución, con un aumento en el precio de los commodities (petróleo y gas) y del transporte, y empezamos a importar una inflación que en el caso de Chile, impacta fuertemente en los costos de producción de muchas empresas por el alza de los insumos, que en el caso de Chile se potencia por otros factores como la gran sequía que le da otra connotación a la presión inflacionaria que hoy responde a presiones de costos, que está lesionando la capacidad productiva.

A partir del segundo trimestre las consecuencias van a ser mayores producto del conflicto internacional, donde por otro lado las importaciones que estamos recibiendo agravadas por mayores precios nos va a llevar a que nuestra inflación empiece a verse potenciada por esos efectos y esto va a redundar en los salarios, de talla Hernández.

La pregunta es si las empresas estarán en condiciones, en particular las Pymes, donde existan sindicatos con el piso del IPC, a aumentar los salarios en un 9,0%. “Esto podría generarle serios problemas en sus costos de producción al punto de hacer inviable el desarrollo de algunas actividades”.

El académico del departamento de Economía de Facea Ucsc, Dr. José Barrales, coincide en que la inflación viene dada por los aumentos de costos costos por el lado de la oferta y el tratamiento para controlarla es el alza en la tasa de interés, pero que el problema de aumentarla es que contrae la demanda y al ocurrir eso con todavía costos altos producto del precio del precio del petróleo, la guerra y el tipo de cambio hará que los precios sigan altos por un buen tiempo más lo cual va a requerir tasas de interés mucho más altas.

Consultado sobre qué pueden hacer las familias para minimizar el impacto de la inflación en sus presupuestos, el académico de la Ucsc explica que las personas tienden a desahorrar todo el periodo, por lo que hay que conseguir algún ingreso adicional para que los recursos alcancen para el mes, porque la inflación implica una caída en el poder de compra sobre todo en los quintiles de menores ingresos.

Detalla que la mayoría de la población es trabajadora y depende de los ingresos laborales y si tiene algún contrato en que se reajuste sus ingresos obtiene cierta cobertura, pero no es una cobertura perfecta si es que la inflación sigue al alza, sobre todo de manera muy rápida y el reajuste es anual, lo que hace que la persona vaya con rezago absorbiendo los mayores precios afectando sus ingresos reales, por lo tanto no es una cobertura perfecta que el contrato esté indexado a la inflación.

Estima que si esto se agrava y daña el bolsillo de las familias deberían venir aumentos salariales sobre todo si hay el mercado laboral tiene problemas para conseguir trabajadores, por lo que probablemente vamos a ver aumentos salariales.

Eventual recesión

El ex subsecretario de Economía, Tomás Flores Jaña, precisó que la moderación de la inflación en Chile requiere del retiro del estímulo fiscal, lo que está ocurriendo, y el incremento de la tasa de política monetaria, lo que ocurrirá nuevamente en la reunión de fines de este mes. Sin embargo, el conflicto Rusia Ucrania ha generado una presión adicional que está generando mayor inflación mundial, sobre la cual no es fácil dimensionar actualmente.

“El mayor peligro es que la nueva reforma tributaria afecte la proyección crecimiento para este y el próximo año, ya que son tan modestas que un aumento sustancial de los impuestos nos podría llevar a una recesión”.

Coincidió también en que las inversiones son las más afectadas por la incertidumbre, “por lo cual es posible que durante este año veamos un retroceso, tal como lo anticipó el Banco Central, hasta tener mayor certeza de los nuevos impuestos y por sobre todo de la nueva constitución”, cerró.

Fuente: diarioconcepcion.cl