Celag plantea planes entre Bolivia, México y Argentina para el litio

En su reporte, destaca que Bolivia, Argentina, Chile, México y Perú controlan más del 67% de los recursos mundiales de litio, los que están concentrados principalmente en el territorio boliviano (21 millones de toneladas), en el argentino (18,3 millones) y el chileno (9,6 millones).

Uyuni tiene el yacimiento más grande de litio en el mundo.

Ante una eventual disputa internacional por el control de yacimientos, explotación y comercialización del litio, el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) recomienda avanzar en proyectos conjuntos entre Argentina, Bolivia y México.

En el reporte denominado Panorama del litio en América Latina, difundido la pasada semana, esta institución analiza la situación del recurso estratégico en la región, así como sus perspectivas a futuro.

A través de este documento, el Celag concluye que dado el potencial de reservas de litio en América Latina, y aprovechando los entendimientos de los jefes de Estado de Argentina (Alberto Fernández), México (Andrés Manuel López Obrador) y Bolivia (Luis Arce), “sería pertinente avanzar en proyectos conjuntos para discutir experiencias, principales problemas y posibilidades de acuerdos conjuntos”.

Para este planteamiento, considera el surgimiento de una eventual disputa por el control de los yacimientos, la explotación, la industrialización y la comercialización de este recurso clave para una futura hegemonía tecnológica y energética en el planeta.

En su reporte, el Celag destaca que Bolivia, Argentina, Chile, México y Perú controlan más del 67% de los recursos mundiales de litio, los que están concentrados principalmente en el territorio boliviano (21 millones de toneladas), en el argentino (18,3 millones) y el chileno (9,6 millones).

Entre las naciones de la región, Chile es la que más ha avanzado en la extracción y exportación del recurso. Se posiciona como segundo productor global (22%), por detrás de Australia (48,8%) y seguido por China (17,1%).

En Bolivia, Brasil, Chile y Perú, el litio está definido como recurso estratégico, y México se encuentra en trámite de aprobar esta calificación a través de una reforma constitucional, según el estudio.

La institución también destaca un informe reciente de la Agencia Internacional de Energía que alerta que la demanda del litio aumentará 42 veces para 2040, particularmente para la fabricación de baterías para autos eléctricos.

Asimismo, relieva que Argentina y Chile concentran el 91% de importaciones totales a Estados Unidos, entre 2016 y 2019, lo que demuestra la alta dependencia estratégica por este recurso.

Considerando el uso del litio en la industria militar, que crecientemente empieza a utilizarlo en baterías para automóviles y uso naval, el acceso cercano al recurso es estratégico para EEUU, y América Latina cobra importancia por sus recursos y reservas.

Además, el Celag apunta que el aumento de la deuda externa de la región alcanzará el 79,3% del Producto Interno Bruto regional, según la Cepal, y como en otras ocasiones el pago implica enviar al exterior cierta cantidad de recursos naturales para saldar los compromisos con los acreedores internacionales. Eso profundiza la situación de dependencia y compromete la posibilidad de soberanía en recursos naturales, sobre todo los estratégicos (petróleo, gas, litio, cobre, entre otros), advierte.

En cuanto al precio, el reporte remarca que la tendencia que se identifica a mediano plazo es de una presión “alcista” a partir de su creciente demanda en el marco de la transición energética, aunque es un escenario que podría ser variado por la evolución del precio del petróleo.

Y eso no es todo, distintas proyecciones muestran que el litio disputará la relevancia de otras exportaciones típicas de la región, como el cobre y el crudo.