Con una alta participación ciudadana partió la Escuela de Cooperativas de Valparaíso

Con el objetivo de fomentar la economía social de la ciudad, retomando el modelo cooperativista, la Dirección de Desarrollo Económico y de Cultura de la Municipalidad de Valparaíso organizaron la primera Escuela de Cooperativas de la ciudad-puerto, abierta a toda la comunidad.

Juan Pablo Rioseco, encargado de la iniciativa, señaló que la actividad superó las expectativas que tenían en la convocatoria: “Estamos en un foro de 90 personas y teníamos preparada una actividad para 30, no quisimos dejar a la mayoría afuera, entonces nos adecuamos y generamos una metodología de trabajo un poco más amplia. Actualmente podemos decir que al menos se van a formar unas 30 cooperativas nuevas en Valparaíso”.

En tanto, Oscar Tobar, miembro de la cooperativa que mantiene el restorán vegetariano Bambú, calificó la actividad como “muy importante. Veo algo bastante innovador, así que quisiera felicitar al municipio por la iniciativa, porque realmente se está sentando un precedente. El sector cooperativo es un sector que está demasiado invisibilizado, no es un sector activo económicamente en el país, por lo tanto es muy importante lo que se está haciendo con esta escuela”.

En ese sentido, uno de los proyectos que más llamó la atención es la futura fábrica de tablas de skate que los jóvenes que practican este deporte en la Plaza Victoria intentan levantar. Diego Berrios, miembro del Centro Deportivo Skater de Valparaíso, explica que “se habla en la comunidad, ahí en la calle, con los cabros más grandes, que tienen algunas expectativas de emprender con este deporte, pero no se ha planteado como cooperativa, sino como emprendimiento personal. Ahora se ve más posible”.

El modelo cooperativo permite fomentar la actividad económica asociativa, además de regular la participación democrática en las decisiones económicas de una empresa, toda vez que los socios cooperativizados, que normalmente son sus mismos trabajadores, además son dueños de la empresa y deciden colectivamente sobre la distribución de las ganancias.

En esta línea, desde la Dirección de Desarrollo económico agregan que “la repartición equitativa de los excedentes en una empresa es posible; el compromiso con la comunidad es posible y también se puede crear un circulo bastante virtuoso dado que el movimiento cooperativo a nivel latinoamericano y a nivel mundial es bastante fuerte”.

Fuente: elciudadano

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