Consejos Para Evitar Desperdiciar Alimentos y Aprovechar la Comida

Consejos Para Evitar Desperdiciar Alimentos y Aprovechar la Comida

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cada individuo desecha una media de 74 kilógramos de alimentos al año.

La pérdida y desperdicio de alimentos afecta en términos de sostenibilidad, clima, accesibilidad y disponibilidad de productos, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) y el Programa de la ONU para el Medio Ambiente.

Las instituciones enfatizan la toma de acción, debido al aumento del hambre en el mundo y del alza de los precios de los alimentos a nivel global.

Según el informe de la FAO llamado “El estado mundial de la agricultura y la alimentación”, del año 2019, se pierden alrededor de 400 mil millones de dólares anuales en producción alimentaria. Por ello, es importante tomar medidas al respecto.

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Consejos para evitar desperdiciar alimentos.

La pérdida y desperdicio de alimentos representan entre el 8% y 10% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, lo que contribuye al clima inestable y a fenómenos meteorológicos extremos, como sequías e inundaciones.

Según la organización Acciona, se pueden seguir los siguientes consejos:

  • Planificar un menú semanal: organizar las comidas del día es recomendable para ahorrar alimentos y tiempo. Saber con anticipación qué utilizaremos, permite comprar mercadería correspondiente al consumo y adquirir la cantidad adecuada para que no se descomponga.
  • Hacer una lista de compras con los productos necesarios: visualizar la cantidad de alimentos que se compran es necesario, ya que algunos se descomponen más rápido como frutas, verduras, alimentos frescos, carnes, pescados, entre otros.
  • Almacenar adecuadamente los alimentos: recuerda sellar correctamente los alimentos. Los envases de cristal son buena opción, pues no se oxidan, son impermeables a los gases y no necesitan aditivos para conservar el contenido en su interior. Además puede ser reutilizado y resiste altas temperaturas, lo que facilita el lavado y esterilización.
  • Diferenciar entre fecha de caducidad que indica cuándo el alimento deja de ser seguro para el consumo desde el punto de vista sanitario, por lo que después de este día no se puede ingerir y consumo preferente, que es hasta cuándo el alimento mantiene intacta sus propiedades, siempre y cuando el envase se haya abierto. A partir de ahí, el producto empieza a perder algunas de sus cualidades físicas, pero su consumo sigue siendo seguro. Se trata de sopas, legumbres, aceite, productos desecados como pasta y arroz y esterilizados como enlatados y conservas.

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  • Congelar correctamente los alimentos : los alimentos deben estar sellados herméticamente, pues si está expuesto al aire en su envase, provocará que se seque y se queme por congelación. Instala los alimentos en bolsas de calidad destinadas para este propósito o en recipientes de plástico. Como alternativa, puedes envolverlos con papel aluminio o alusa.
  • Dale una segunda vida a las sobras: se pueden convertir en nuevas preparaciones, por ejemplo, el pan añejo se puede transformar en un budín de pan, o las verduras en tortillas y así un sin fin de preparaciones
  • Poner los alimentos más viejos delante de los nuevos: es recomendable ordenar la despensa o refrigerador de alimentos por orden de vencimiento, para facilitar el consumo ordenado.

Fuente: latercera.com