CRECE INTERES POR EMPRESAS “B”, QUE VEN LA RENTABILIDAD COMO HERRAMIENTA Y NO COMO OBJETIVO

Crece interés por “empresas B”, que ven la rentabilidad como herramienta y no como objetivo.

Este tipo de compañías nació en EE.UU. y se ha expandido en todos los continentes. En Chile funcionan 70, y tres de ellas fueron reconocidas como las “mejores del mundo”.

Reciclaje a través de una red de puntos limpios en todo el país (TriCiclos), dispensadores de alimentos a granel en almacenes de barrios vulnerables (Algramo) y coaching social para apoyar a personas y organizaciones del sur a alcanzar sus objetivos (Veomás), son las tres empresas B que obtuvieron el reconocimiento “Mejor para el Mundo” 2015, premio definido por la organización SistemaB.org.   Además de estas tres firmas, otras 10 fueron reconocidas en las categorías “Mejor para la Comunidad”, “Mejor para los Trabajadores” y “Mejor para el Medio Ambiente”, dentro de este particular segmento del emprendimiento empresarial. Las B Corp, como se titulan en inglés, son entidades donde los accionistas redefinen el sentido del éxito en su negocio, aspirando a ser las mejores empresas para el mundo, no solo del mundo. Así, su objetivo reside en la generación soluciones a problemas sociales y ambientales de manera intencional, utilizando la fuerza del mercado para escalarlas y comprometiéndose a mejorar continuamente en su desempeño social, ambiental y financiero. Además, consideran las utilidades como la herramienta para lograr sus objetivos y no un fin en sí mismo. Las utilidades son indispensables para el crecimiento y la sustentabilidad en el tiempo de la organización pero no son la razón de ser del accionar de la Empresa B, explica Eloísa Silva, coordinadora de comunicaciones de la fundación SistemaB.org, organización que impulsa el movimiento en Chile. “Algunas empresas B están revolucionando el sistema financiero y otras mejorando la calidad de vida de barrios y comunidades”, precisa, al tiempo que añade que las latinoamericanas actualmente facturan (acumulado) más de US$ 3.000 millones. En Chile, en tanto, la cifra asciende a más de US$ 208 millones anuales. Este concepto de empresa se podría confundir con la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Sin embargo, su diferencia radica en que la contribución al mejoramiento social, económico y ambiental es un área de la compañía, mientras que para las B corp esto es parte de sus características y sus estatutos, precisa la especialista. Contactos con inversionistas Jorge Awad, reconocido empresario y ex presidente de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), comentó el jueves en el programa “Hablemos en Off” de Radio Duna que este tipo de corporaciones son un gran activo para la economía, en el marco del complemento de las empresas económicas por las “empresas ciudadanas”. En este ámbito, los grupos de interés no son sólo consumidores o proveedores, sino que “es claramente la comunidad y los trabajadores desde el punto de vista de familia y no como un factor productivo”. “Esto es un cambio notable y la mayoría de nuestros empresarios ya están asumiendo ese criterio. No pueden hacer un modelo de negocio en que no incluya lo económico, social y ambiental”, señaló. En la actualidad, Chile es el tercer país del mundo con más empresas B y el primero en Latinoamérica, con 70 corporaciones de un total de 1.200 distribuidas en 80 industrias diferentes a nivel global. Uno de los objetivos a largo plazo que tiene la fundación que reúne a estas corporaciones reside en contactar a inversionistas para que se interesen en ellas, con un impacto previsto de US$ 1.000 millones. La segunda meta para 2016 es replicar en Latinoamérica la cantidad de esos fondos de inversión social que hay en Europa (74), con un horizonte de US$ 200 millones. Al mismo tiempo, pretenden que su sustentabilidad económica sea de un 50% de donaciones y la otra mitad de ingresos propios, con un total de US$ 2,5 millones. B Corp. fue creada en Estados Unidos en el año 2007 de la mano de B Lab, primero para promover una nueva forma jurídica (BenefitCorporation) y luego como una certificación para las Empresas B. “Nació para responder a la necesidad de proteger la misión de las empresas para que puedan incorporar intereses más allá de los financieros y así generar impactos positivos sociales y ambientales en su labor”, describe Eloísa.

Fuente: Emol.com – http://www.emol.com/noticias/economia/2015/04/17/713089/empresas-b.html

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