Economía circular en minería: los principales desafíos que enfrenta la industria para generar valor económico, social y ambiental

Economía circular en minería: los principales desafíos que enfrenta la industria para generar valor económico, social y ambiental

Según cálculos del Banco Mundial, al año 2050 se requerirán más de 3.000 millones de toneladas de metales y minerales para transitar hacia el uso masivo de la energía eólica, solar y geotérmica, así como para el almacenamiento de energía (baterías), y poder lograr una reducción del incremento de la temperatura de la Tierra por debajo de los 2ºC, y cumplir así con los objetivos del acuerdo climático de París. Se trata de una gran oportunidad, pero también un importante desafío para evitar que esta contribución climática sea mayor a sus eventuales impactos por el incremento de producción, para lo cual la minería debe avanzar decididamente en la reducción de su huella de carbono, hídrica y de materiales, y contribuir a la generación de valor económico, social y medioambiental.

La clave para ello, dice el informe “El arribo de la economía circular a la minería primaria de Chile, Perú́ y Colombia”, elaborado por el Centro Tecnológico de Economía Circular (CircularTec) de Chile, está en la implementación de la economía circular en la minería. Esto porque, utilizando un modelo restaurativo y regenerativo desde el diseño, permite desacoplar el crecimiento económico del uso de la energía y los recursos cerrando el ciclo de los materiales en el sistema económico, ayudando a avanzar en mitigación y adaptación. Y aplicar la economía circular en la minería tiene, además una importancia estratégica.

“Lo que podamos hacer en economía circular en la minería significa, en la práctica, que es el referente para cualquier otra industria”, afirma Andreé Henríquez, director ejecutivo de CircularTec y principal autor del estudio.

No obstante, el desafío no es sencillo. En primer lugar, porque la economía circular no es algo que esté extendido en el mundo. Según datos del último The Circularity Gap Report, en 2022 la circularidad del planeta alcanzó un 8.6%, una caída de un 5% respecto de 2019. “Cuando uno ve este dato, lo que tiene que saber es que la economía circular es un proceso que recién comienza; que estamos de acuerdo en su importancia, pero ahora debemos pasar a la acción, más aún en la industria minera por su importancia estratégica en el desarrollo de los países andinos como Chile, Perú y Colombia”, dice Henríquez. Según datos del BID, se necesitarán 3.000 millones de toneladas de minerales para la descarbonización de la economía global, lo que para América Latina y el Caribe significa ingresos por más de US$ 50 mil millones por año hasta el 2050.

Eso es desde el punto de vista de la oportunidad económica. “Desde el lado de la responsabilidad -dice Henríquez-, la industria minera debe ser capaz de impulsar el tránsito hacia las energías limpias del planeta con un modelo de desarrollo sustentable, reduciendo sus emisiones de carbono y el uso de recursos cada vez más escasos. Y agreguemos otro factor; la legitimidad de la minería en nuestras sociedades no es la más alta. Por lo tanto, la responsabilidad también tiene que ver con el futuro del negocio. Las discusiones constitucionales que estamos viviendo, las fuertes presiones sociales y conflictos son un indicador que debemos hacer un esfuerzo de transformación como nunca antes. Hoy podemos ver una ambigüedad: por un lado, sabemos que económicamente nuestro futuro va a estar ligado a la minería, que somos países mineros, pero por otro lado somos altamente críticos con esta industria y su forma de producción. La economía circular es un medio que nos ayuda a resolver esta ambigüedad”.

En ese escenario, el estudio de CircularTec analizó el contexto actual, las oportunidades y las barreras existentes para la implementación de la economía circular en la minería en estos tres países andinos. En lo que respecta al contexto, a nivel global se encuentran los desafíos de mitigación y adaptación al cambio climático; el rol que los minerales jugarán en ello -energías limpias, electromovilidad, smart cities, etc.-; los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como eje orientador de la acción; el auge de la industria 4.0 como fuente de generación de valor económico, ambiental y social; las nuevas exigencias a las exportaciones desde países que están impulsando la transición hacia el crecimiento verde; y el potenciamiento de los escenarios locales en contextos globales (glocal), impulsado por la crisis de suministros tras la pandemia.

A nivel regional (Chile, Perú y Colombia), en tanto, existe un escenario de inestabilidad política y de cambios en las coaliciones gobernantes; nuevas prioridades regionales surgidas tras la pandemia por Covid-19 y la crisis económica; y un bajo nivel de inversión en ciencia, tecnología e innovación. Y en cuanto a la industria en sí, el escenario actual pasa por una pérdida progresiva de su legitimidad social; a la vez, una mayor aceptación de la idea de Valor Compartido, y la relevancia de apoyar el desarrollo de una industria local para el impulso de procesos mineros circulares.

Todos estos conceptos, desde lo global hasta el desarrollo de la industria propiamente tal, están relacionados. Y en ese marco el estudio trabajó en la detección de las barreras o brechas existentes para la implementación de la economía circular en la minería. Estas surgieron de un trabajo de talleres y entrevistas en profundidad con actores relevante de la industria en los tres países.

Fuente: paiscircular.cl