EL POTENCIAL DE LOS INVERNADEROS CLIMATIZADOS CON GEOTERMIA

Un proyecto innovador que permite climatizar de forma eficiente y económica los invernaderos y camas hidropónicas, ha llevado a Cultivos Aguilar a multiplicar sustancialmente sus rendimientos. Conozca más sobre esta innovadora iniciativa a continuación.

Aspirar a más. Actualmente Cultivos Aguilar ha logrado multiplicar en cuatro veces la superficie inicial del proyecto, y esperan cada año ir sumando superficie para llegar al máximo permitido por el sistema de climatización geotérmico.

Una idea impulsada por FIA llevó a un agricultor de la zona centro a destacarse dentro del rubro de la hidroponía. Y es que gracias a su proyecto de climatización con geotermia, ha logrado solucionar el principal problema que enfrenta su producción: la variabilidad de la temperatura.

Con invernaderos localizados en la zona de Lampa en la Región Metropolitana, para Marco Antonio Aguilar, joven agricultor premiado por Innova+Agro 2014, las temperaturas extremas que se presentan en la zona han sido las principales limitantes para expandir su negocio. Sus invernaderos, los que producen principalmente menta, berros y rúcula, han debido soportar durante la época de invierno temperaturas mínimas extremas, incluso inferiores a los 10°C dentro de los últimos años. En verano, en tanto, las altas temperaturas no han dejado de ser un factor importante a considerar, superando incluso los 50°C dentro de los invernaderos.

Marco Antonio Aguilar:
“El sistema no funciona todo el día, sino que sólo cuando es necesario regular la temperatura y devolverla dentro de los rangos permitidos para el crecimiento de las plantas, especialmente en caso de emergencias como heladas o calor extremo, en donde podemos salvar nuestra producción gracias a la geotermia”.

“Con estas temperaturas en invierno y verano se ve limitada la producción. El desarrollo de las plantas cesa e incluso mueren cuando se pasa el límite de temperatura que son capaces de soportar”, explica Marco Antonio Aguilar.

Para el desarrollo productivo de estas hierbas, al igual que para la gran mayoría de las especies, existe un rango térmico. Sin embargo, si la temperatura se acerca a algún extremo, el crecimiento podría debilitarse e incluso detenerse.

Esta necesidad de controlar la temperatura al interior de los invernaderos alentó a Marco Antonio a buscar una solución sustentable e innovadora, para lo cual consideró la geotermia o energía al interior de la tierra.

Un proyecto innovador

El proyecto piloto de la climatización mediante la utilización de energía geotérmica, contempla la transferencia de temperatura desde el agua de pozo —la que en promedio en el año posee una temperatura de 16 a 18°C— a las camas de hidroponía.

“Durante el invierno, la bomba geotérmica extrae el calor y lo entrega al agua de las camas, por lo que las raíces y el ambiente directo de las plantas tienen una temperatura adecuada. En verano el sistema extrae el exceso de calor, permitiendo bajar la temperatura”, explica Marco Antonio Aguilar.

Ya sea para extraer o incorporar la temperatura, el proyecto contempla la devolución del agua al pozo, con el fin de no alterar el suministro del recurso hídrico. Cabe destacar que en caso de tomar el calor desde el agua del pozo, ésta es reincorporada con cerca de 8°C. Cuando el agua busca extraer el calor del invernadero, en tanto, ésta es devuelta con hasta 23°C.

Grandes ventajas

Este innovador sistema de climatización del invernadero, comparado con los sistemas tradicionales de climatización, permite ahorrar hasta un 50% de los costos relacionados a este ítem, aún cuando contempla la utilización de energía eléctrica para el funcionamiento de las bombas (de extracción y geotérmica).

“El sistema no funciona todo el día, sino que sólo cuando es necesario regular la temperatura y devolverla dentro de los rangos permitidos para el crecimiento de las plantas, especialmente en caso de emergencias como heladas o calor extremo, en donde podemos salvar nuestra producción gracias a la geotermia”, acota Marco Antonio Aguilar.

Marco Antonio Aguilar:
“Durante el invierno, la bomba geotérmica extrae el calor y lo entrega al agua de las camas, por lo que las raíces y el ambiente directo de las plantas tienen una temperatura adecuada. En verano el sistema extrae el exceso de calor, permitiendo bajar la temperatura”.

Una de las principales ventajas que el agricultor destaca de la implementación de este sistema, es la posibilidad de contar con una producción estable durante todo el año y la de reducir al mínimo los periodos improductivos del sistema, logrando entonces una mayor eficiencia.

“Antes, durante el invierno y verano, por las temperaturas extremas, el ciclo productivo se extendía hasta por 45 días. Hoy con la bomba geotérmica, al mantener una temperatura estable, sabemos que cada 15 días tenemos producción y ésta la podemos comercializar con mayor seguridad, sin estar a la deriva con las inclemencias del clima. Además, podemos competir con los productos de la zona norte que llegan en invierno, cuando la zona centro por lo general no tiene producción, lo que nos permite alcanzar mejores precios, aumentando nuestra rentabilidad, sin contar que al estar produciéndose dentro de la zona centro, los tramos de viaje son mucho menores, por lo que también podemos llegar con una calidad superior”, explica Aguilar.

El proyecto piloto contempló la implementación de una superficie de 200 m2, pero según Aguilar la bomba geotérmica tiene una capacidad mucho mayor.
“El sistema puede incluso climatizar hasta 40 veces esta superficie, por lo que ahora estamos enfocados en expandir de a poco, para sacarle aún más provecho”, puntualiza.

Actualmente Cultivos Aguilar ha logrado multiplicar en cuatro veces la superficie inicial del proyecto, y esperan cada año ir sumando superficie para llegar al máximo permitido por el sistema de climatización geotérmico.

FUENTE: http://www.elmercurio.com/



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