“Hay que dar paso a las nuevas generaciones y que tomen las riendas para que El Progreso siga creciendo”

Cesáreo Cabrera, presidente de El Progreso / Clara ManzanoCesáreo Cabrera, presidente de El Progreso / Clara Manzano

Tras más de dos décadas como presidente de la cooperativa más antigua de Europa, Cesáreo Cabrera ha decidido que es el momento de dar un paso al lado y dejar que las nuevas generaciones de agricultores tomen las riendas de El Progreso, una cooperativa que ha cambiado radicalmente durante los años de gestión de Cabrera, que ha afrontado los cambios que ha supuesto la entrada de España en el Mercado Común Europeo, la necesaria modernización de la bodega y obligatoria apuesta por la calidad en un sector cada vez más competitivo. Paralelamente, Cesáreo Cabrera abandonará la Presidencia de la cooperativa de segunda grado Vidasol, un grupo que aglutina a cooperativas de la zona para ganar fuerza y presencia en los mercados.

Pregunta.- Lleva 21 años como presidente de la Cooperativa El Progreso, ¿cómo recuerda el momento en el que asumió la presidencia en 1997?

Respuesta.- Llevo 21 como presidente y casi otros diez como vicepresidente y consejero. En esa época había que hacer una transformación. El presidente anterior ya llevaba 30-35 años y se jubilaba. Estuve un tiempo de vicepresidente, preparándome, por si los socios querían que asumiera yo la Presidencia ya con una cierta experiencia, y lo aprobaron. La intención es siempre preparar al que va a relevar. Es obligación del presidente y del Consejo Rector facilitar la continuidad y la buena marcha de la cooperativa.

P.- En la siguiente Asamblea General de la Cooperativa dejará de ser el cargo y se elegirá nuevo presidente. ¿Cómo decidió dejarlo?

R.- Entiendo que llevo muchos años y, aunque no soy muy mayor, tengo 63 años, considero que hay que dejar que entre gente nueva, que pase y tenga más responsabilidad. Hay que dar paso a las nuevas generaciones y que tomen las riendas para que El Progreso siga creciendo.

La Asamblea General será el domingo 11. Allí se darán cuentas del ejercicio y se harán las elecciones para el nuevo Consejo Rector. Yo dejaré la Presidencia y colaboraré con el nuevo equipo si me lo pide, aportándole la experiencia de mis 31 años en la cooperativa. A raíz de eso también tendré que dejar Vidasol, la cooperativa de segundo grado en la que estamos unidos con otras cooperativas de la zona.

Vinos de El Progreso / Clara Manzano

Vinos de El Progreso / Clara Manzano

P.- ¿Cómo llevará el dejar una labor a la que ha dedicado casi la mitad de su vida?

R.- Me va a costar trabajo dejarlo después tanto tiempo, porque vives y disfrutas con esto. Pero creo que es ahora de dejarlo, porque estos años he dejado un poco apartada a la familia, a la que tengo que agradecer su apoyo, porque sin él no habría sido posible que realizara este trabajo. Ahora me dedicaré a atenderlos más, así como a mi explotación, porque al final yo soy agricultor y es de que lo que vivo. Aquí agradezco el trabajo de mis hijos, que han sido quienes han ido tirando de la explotación familiar. Y luego también me gustaría disfrutar de la vida sin tanta responsabilidad ni estrés como se puede llevar con una cooperativa como El Progreso y últimamente también con la de Vidasol.

P.- Se podría decir que su gestión ha sido buena, porque los socios de la cooperativa lo han ido reeligiendo prácticamente por unanimidad.

R.- Si no hubiese ido bien, soy consciente de que yo mismo me hubiera ido. Y, por otro lado, los socios tampoco me hubieran aguantado. Aquí están los intereses de muchos socios y tienes que ser responsable con ellos. Los socios si les va bien pues bien, y si no pronto te dan el boleto.

P.- Le invito a reflexionar cómo ha cambiado El Progreso en los últimos 20 años. Primero, ¿Cómo ha evolucionado la producción?

R.- En mis primeros años como presidente me pilló la incorporación real de España al Mercado Común Europeo. Se empezaron a reestructurar viñedos y a modernizar bodegas. Entoces estábamos muy atrasados y nos dedicábamos sólo a producir y nada más. Entonces nos pilló la modernización de la agricultura, la reestructuración del viñedo y también la mejora del olivar. Eso hizo que las cooperativas tuviéramos que ponernos pilas. También al paso que mejoraba la agricultura modernizándose, la bodega no se podía quedar atrás. Me ha pillado todo el proceso de modernización y no tiene nada que ver la bodega de hoy en día a la que cogí cuando entré. Todos los años ha sido una carrera de inversiones, y de una forma que tampoco ha sido un trauma para el socio de aportar mucho. Hemos ido haciendo las mejores y la modernización sin traumas, sin endeudarnos fuertemente y nada de eso.

Otra cosa que ha cambiado es que antes prácticamente toda la producción se consumía en España. Se exportaba muy poco y con la consolidación del mercado libre había que cambiar y defenderse. De hecho ahora, según campañas, el cincuenta por ciento se exporta.

P.- ¿A qué países exportan?

R.- Ahora estamos en bastantes países. Estados Unidos, Canadá, en México vamos a entrar ya, Brasil vamos a trabajarlo, en China estamos bastante fuerte, en Japón, en Corea también vamos a intentar meternos, y en Europa estamos en Francia, Italia, Portugal, Alemania, Holanda, Inglaterra y seguro que alguno más que ahora no me sale.

P.- Del mismo modo, también ha cambiado mucho en estos veinte años el tipo de vinos que se elaboran, con numerosas variedades…

R.- En El Progreso fueron aumentando los tintos conforme se fueron introduciendo las reestructuraciones. Entonces de unos 80 millones de kilos de uva, sólo entre 300 y 500 mil eran de tinto. Ahora con una producción de entre 90 y 100 millones de kilos, con más socios, más hectáreas y más producción con la espaldera, el tinto llega a los 15-20 millones. Y ahora tenemos numerosas variedades, de tener sólo airén como blanca, ahora también contamos con macabeo, verdejo, chardonnay… y en tinto, de tener prácticamente sólo tempranillo, ahora hay syrah, cabernet sauvignon, petit verdot, garnacha, garnacha tintorera… Es una amplia gama de variedades que nos obliga a tener una bodega muy bien preparada para poder separar y sacar las calidades que estamos sacando nosotros.

P.- Paralelamente estos veinte años ha aumentado la apuesta por la calidad…

R.- Claro, se va apostando por calidad. Aquí hace años sólo nos centrábamos en producir y no se miraba calidad. Con la modernización de bodega se ha trabajado la calidad y ya llevamos dos años pagando la uva por calidad. De hecho ahora hacemos un seguimiento cuando la uva empieza a madurar, controlamos los viñedos para obtener la máxima calidad y controlar cuándo empezar a vendimiar cada variedad. Eso hace que al final el resultado se aprecie en los vinos que salen. Y la calidad está quedando demostrada en los premios que está obteniendo El Progreso. En los premios de la DO La Mancha y de Gran Selección siempre tenemos premios y, por ejemplo, en Bruselas logramos la Gran Medalla de Oro en un concurso en el que sólo se premiaron tres tintos de toda España.

La calidad está ya reconocida. El término de Villarrubia de los Ojos reúne las mejores condiciones para el viñedo. Nos pilla al norte los Montes de Toledo y hace que los fríos no nos castiguen tanto y las temperaturas sean las más idóneas para la viña.

P.- En el camino de seguir avanzando la nueva apuesta está siendo la fusión de cooperativas en una cooperativa de segundo grado, Vidasol. ¿Cómo está funcionando?

R.- Los mercados están cambiando mucho y muy deprisa y estamos viendo que nos hace falta organizar el sector. Estamos muchos haciéndonos una guerra. No somos capaces de controlar los mercados y hay que controlarlos un poquito para no tener ese efecto de dientes de sierra en el que unos años estás arriba y otros en el suelo. Hay que tratar de encontrar una estabilidad porque los mercados también te piden una estabilidad.
Estamos viendo la necesidad de realizar ese control y no hacernos competencia entre nosotros. Esa es una línea que tenemos que trabajar todas las cooperativas y bodegas y que nos va a permitir llegar a muchos sitios a los que individualmente es más complicado llegar. Nos permitirá hacer inversiones fuertes para tratar de que salgan menos graneles y más embotellado y ese valor añadido se quede aquí en manos de los agricultores. Esa es la lucha que tenemos que afrontar y cuando antes lo hagamos obtendremos antes mejores resultados.

P.- ¿Hay previsión de la incorporación de nuevos grupos a Vidasol?

R.- Ha habido contactos con varias bodegas. Cada bodega tiene que buscar en qué grupo cuaja mejor por su sintonía y trabajo. En Vidasol es posible que otras cooperativas lleguen, porque ese movimiento está vivo y cada vez se van dando cuenta las cooperativas, los presidentes y consejos que esa es la línea que hay que seguir. Sé que nos cuesta trabajo dejar el protagonismo que tenemos en nuestra casa, pero es positivo tener un equipo profesional que defienda los intereses comerciales del colectivo y que nosotros nos dediquemos a elaborar el mejor vino posible y lo que nos pidan. Es importante elaborar los vinos a la carta de lo que nos pida el consumidor.

P.- El Progreso celebró en 2017 su centenario. Ahora, después de un siglo de historia, ¿Cuál es su reto?

R.- Debe ser seguir trabajando en esa cooperativa segundo plazo. En Vidasol hemos empezado sólo con graneles y subproductos, pero la normativa de ayudas y demás indica que en cuestión de cinco años hay que tener también embotellados y todo. En medio plazo hay que pensar en ese proyecto de embotellar en grandes volúmenes para reducir costos y ser lo más competitivos posible. El reto es llegar a grandes superficies y que puedas hacer un gran volumen cuando te lo piden. Con pequeñas cantidades que no te puedes meter en sitios grandes porque no tienes estructura para eso.

Y más concretamente aquí, en El Progreso, hay que seguir modernizándose, en eso no se puede parar. Ahora tenemos muchas variedades y tenemos mucha capacidad pero en depósitos grandes. Lo próximo debe ser poder separar esas calidades en depósitos de menor volumen. Por este motivo ya estamos estudiando hacer una inversión en depósitos más pequeños para esas calidades y varietales que ya estamos elaborando y poderlas controlar mejor y almacenarlas en las mejores condiciones.

P.- ¿Cómo va la comercialización del vino de la pasada vendimia?

R.- Este año está siendo un poco especial. Nosotros hace años, cuando llegaba enero ya teníamos vendido el 80%, y valorábamos la uva antes de enero, porque más o menos ya sabías las cifras económicas. Pero los tiempos y el mercado fueron cambiando y, de tener el 80% vendido en enero, el mercado empezó a comprar de otra forma y pasamos a tener el 20%. Así era difícil de valorar el precio de la uva y tuvimos que retrasar el año fiscal un año para valorar la producción del año anterior. Antes el comercial compraba para todo el año antes de enero y lo iba retirando poco a poco. Ahora va comprando conforme le va haciendo falta.

Este año hemos vuelto un poco a esos principios. Por la escasez de vino a nivel mundial, en enero ya estaba el 80% vendido, y prácticamente ahora tenemos un 95% vendido y no creo que haya problemas para colocar el resto antes de la próxima vendimia.
Creo que va a seguir faltando vino este año y, aunque llueva mucho, las cosechas mejorarán un poco, pero las que vienen perjudicadas por sequía no se van a recuperar de un año a otro. Este año no será buena, pero el siguiente esperemos que sí. A las cosechas que se helaron les pasa igual, pasarán dos años hasta que se normalice su producción, eso si las cosas vienen normales. Por eso creo que los mercados mantendrán los precios actuales que, por otra parte, deberían ser los que tuviera el sector. Esos son precios normales en otros países, pero aquí suelen ser más bajo.

Premios Nacionales Ojos del Guadiana

La Cooperativa El Progreso entrega este viernes 2 de marzo los 13º Premios Nacionales Vinos Ojos del Guadiana. Reconocerán este año la labor de prevención y concienciación al volante del programa ’Seguridad vital’, de RTVE, con su Premio de Comunicación y Cultura, así como la trayectoria y grandes logros de los últimos tiempos de la Selección Española de Balonmano Masculino, flamante campeona de Europa, con el Premio al Deporte.
Los 2.300 cooperativistas de El Progreso han decidido de forma unánime reconocer “el gran esfuerzo de la Selección española de Balonmano masculino durante los últimos años, que les ha llevado a alcanzar, el pasado mes de enero el Campeonato de Europa de Balonmano”, como resalta el presidente de la cooperativa, Cesáreo Cabrera.

Del mismo modo valoran los conocimientos que transmite el programa ‘Seguridad Vital’. El presidente de El Progreso, valora “el tono riguroso, divulgativo y a la vez entretenido con el que este programa difunde los valores de la seguridad vial desde hace años”, razón por la cual, los cooperativistas de El Progreso han querido reconocer “la importante labor de prevención que se desarrolla desde un programa televisivo destinado a todos los públicos, algo muy necesario que, consideramos, debe tener continuidad en el tiempo”.
El Premio Local será para las Madres Clarisas de Villarrubia de los Ojos, una “comunidad siempre ha velado y cuidado espiritualmente de la localidad de Villarrubia”.

El Premio Agrario se concederá a Gregorio Martín Zarco. Este agricultor solanero y presidente de la Cooperativa Santa Catalina de La Solana, presidió también el Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Mancha desde el año 2003 hasta el pasado mes de enero. Han sido 15 años al frente de la mayor DO de viñedo del mundo, un periodo que se ha caracterizado por un profundo cambio dirigido fundamentalmente a incrementar la calidad de los vinos de La Mancha y a situarlos en todos los escaparates del mundo, todo ello con intensas campañas de promoción.
Por último el Premio Solidario servirá para reconocer la importante labor que desarrolla el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, un centro hospitalario de referencia en el país.

La gala de entrega de premios contará con la actuación del conocido cantante Manu Tenorio.

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