La historia de cómo cooperativas mapuches y un grupo de científicos desarrollaron una semilla única en Chile

En la Región de la Araucanía, esta alianza creó una semilla de lupino dulce con 60% de contenido proteico que impulsó el desarrolló de los pequeños agricultores de la zona.

En la comuna Padre Las Casas, Región de la Araucanía, se puede encontrar un destacado ejemplo de cooperativismo moderno y de innovación social, donde un grupo de agricultores mapuches y una organización de científicos trabajan juntos por un objetivo en común.

En esta zona del sur de Chile, el Centro de Genómica Agroacuícola (GCNA) y la Sociedad Anónima de cooperativas mapuches NG-Seeds desarrollaron una semilla única bautizada como AluProt-CGNA, un lupino dulce con 60% de contenido proteico, que presenta la mayor concentración de proteína vegetal en el mundo.

NG-Seeds Fue fundada por las cooperativas Moñenco, Huichahue, Los Robles, Peñiwen, Wullagro

NG-Seeds adquirió una licencia exclusiva para la producción y tras años de trabajo en conjunto con CGNA los réditos de a poco empezaron a llegar y ahora exportan la semilla a la empresa multinacional Cargill Aqua Nutrition.

Entre las cooperativas que componen NG-Seeds se encuentra Peñiwen, donde su presidente, Pablo Huilipang, destaca que han podido formar “una excelente alianza ya que sabemos qué valor agregado le podemos sacar a nuestro producto”.

Este modelo desarrollado en la Araucanía rápidamente llamó la atención en el exterior y hace unos meses una delegación de autoridades indígenas y del Gobierno de Panamá visitaron el Centro de Genómica Nutricional Agroacuícola con el interés de replicar este sistema.

En esa oportunidad, uno de los líderes del pueblo indígena Emperá que asistió al encuentro, Rodolfo Cunam, no escondió su interés en replicar este sistema y afirmó que “como autoridad me voy con una expectativa muy alta (…) porque nosotros como pueblos indígenas de Panamá tenemos los mismo problemas y necesidades  que los otros pueblos en Latinoamérica, que son las oportunidades  para que podamos acceder a distintos tipos de proyectos”.

La historia de una alianza estratégica

Desde sus inicios que estas cooperativas trabajaban en el cultivo de avena, trigo y lupino amargo, pero éste último, por su tamaño y dureza, era muy difícil de producir.

Motivados por la necesidad de mejorar la producción, se acercaron al CGNA, que se había formado en 2005 justamente para desarrollar tecnología en las plantas y alimentos y apoyar el desarrollo económico local, y le plantearon la posibilidad de generar una nueva genética de semilla de lupino.

“La idea es que nos generen una variedad de cultivo que fuera adaptable a la zona y la forma de nuestro trabajo y ojalá así poder sacarle mejor precio porque el mercado del lupino se mueve bastante”, dice Jaime Huincache, coordinador de NG-Seeds.

El CGNA aceptó la solicitud, y tras siete años de investigación genómica crearon esta nueva variedad, la AluProt-CGNA. Luego, las cooperativas se agruparon en NG-Seeds y se les otorgó la licencia para multiplicar la producción de la semilla.

Huincache también detalla que esta alianza entre agricultores y científicos siguió creciendo cuando CGNA presentó un proyecto al gobierno regional para apoyar a las cooperativas, lo que incluyó asistencia técnica y servicios de investigación para que la variedad se adapte a las condiciones climáticas. “Por eso el CGNA es socio de NG-Seeds como un accionista colaborador”, indica.

Si bien la producción comenzó en La Araucanía con mil hectáreas en el periodo 2014, ahora la proyección para 2019 es cultivar el lupino en dos mil hectáreas.  Asimismo, la variedad se siembra en la nueva región del Ñuble y también Los Ríos y Los Lagos.

Finalmente, Huincache confirma que el objetivo es que se siguen sumando pequeños agricultores a esta alianza y que para el 2021 sean 50 las cooperativas asociadas a NG-Seeds.

Fuente: Cooperativas.Emol

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