Waldo Bustamante: “Las cooperativas empiezan a erguirse como una opción de integración e inclusión social”

Entrevista a Waldo Bustamante, ejecutivo Programa de Innovación en Empresas Asociativas de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA)

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30-ago-2017

Por Danilo Phillipi, Periodista de la Fundación para la Innovación Agraria FIA

Desde el año 2014 la Fundación para la Innovación Agraria viene desarrollando un intenso trabajo para que las cooperativas campesinas incorporen la innovación en sus procesos, tanto productivos como en su gestión organizacional. El ejecutivo del programa, Waldo Bustamante, expresa su satisfacción por los logros alcanzados, que sumados al reglamento suscrito por el gobierno en abril permiten soñar con el renacer del cooperativismo en los campos de Chile.

«Las cooperativas han sido la vanguardia de la ética empresarial, la democracia interna y la responsabilidad social, y deben seguir siéndolo», afirmó en abril la presidenta Michelle Bachelet al firmar el reglamento de la nueva Ley General de Cooperativas, que fortalece a este tipo de organizaciones.

Tal como señaló la mandataria, durante gran parte del siglo XX las cooperativas jugaron un rol central en la economía social de Chile. Sin embargo, a fines de los 70, producto del rediseño económico al que fue sometido el país, comenzaron un proceso progresivo de declive, logrando sobrevivir unas cuantas, las que debieron adaptarse forzosamente al proceso de transformación perdiendo buena parte de su capital social e importancia económica.

El reglamento suscrito por el gobierno, sin duda constituyó un avance importante con miras a revertir este escenario, fortaleciendo y haciendo más expedito el surgimiento de nuevas cooperativas, además de mejorar su capacidad de gestión, velar por su sustentabilidad financiera y preservar su carácter participativo.

No obstante, el panorama para las empresas cooperativas en general, y las del agro en particular, continúa siendo complejo. «Hoy en día las cooperativas campesinas enfrentan múltiples desafíos relacionados con su desarrollo y consolidación, su posicionamiento y percepción como organización social y económica, y la capacidad de asumir los cambios que ha sufrido el entorno productivo, comercial, institucional y financiero en el cual se insertan», comenta Waldo Bustamante, ejecutivo del programa FIA que busca reimpulsar a estas organizaciones a través de la innovación.

El profesional explica que lo anterior se expresa de diferentes formas según la experiencia de cada cooperativa: menores resultados alcanzados en materia de gestión económica y financiera en relación a los esperado, falta de liderazgos, desconfianzas, baja participación, alta concentración de las decisiones, precariedad en la gestión administrativa, económica y especialmente en su vinculación con los mercados. «En este contexto, consideramos necesaria la promoción de la innovación en la gestión organizacional de las empresas cooperativas, en sus aspectos tecnológico, productivo, comercial y/o recursos humanos, para contribuir a fortalecer su desarrollo y sostenibilidad», sostiene.

Bajo esta premisa, en el año 2014 FIA tomó el desafío de apoyar el desarrollo de innovaciones al interior de las cooperativas del sector a través de la creación del Programa de Innovación en Empresas Asociativas, que a su vez dio origen a la convocatoria «Proyectos de gestión de la innovación en empresas cooperativas», instrumento diseñado en el marco de un convenio con la División de Asociatividad y Economía Social del Ministerio de Economía, DAES.

«Como resultado de lo anterior, a la fecha hemos apoyado 34 iniciativas que han contribuido al fortalecimiento de 16 empresas cooperativas del sector agrario, agroalimentario y forestal, entre las que destacan Punta Chilén de Chiloé en región de Los Lagos, Folil en La Araucanía, Loncomilla en el Maule, Coopeumo en O’Higgins y Apicoop en Los Ríos», destaca el profesional de FIA.

¿Cuáles son los lineamientos que guían las acciones del Programa de Innovación en Empresas Asociativas de FIA?

En primer lugar, buscamos promover un pensamiento crítico al interior de las empresas cooperativas para identificar las brechas que puedan impedir un desarrollo empresarial y social, fortalecer una visión estratégica inclusiva y acorde al escenario económico actual, no olvidando los principios sociales y diferenciadores del movimiento cooperativo. Por ejemplo, aunque parezca un detalle, uno de los primeros objetivos es lograr que los socios transiten del concepto de «LA» cooperativa al de «MI» cooperativa, con todo lo que ello implica, especialmente el sentido de pertenencia y participación activa.

¿Cómo fortalecen la visión empresarial y comercial de estas organizaciones?

Mejorar y fortalecer la visión empresarial es central dentro de este programa. Y lo hacemos analizando críticamente las unidades de negocio que dieron pie a su nacimiento como empresas y ampliando la visión del colectivo de las cooperativas para aprovechar nuevas oportunidades del mercado y mirar las falencias o necesidades sociales de sus integrantes, para fortalecer la fidelización de sus socias y socios. En tal sentido, creemos que la incorporación creativa de los jóvenes a la gestión de las cooperativas es un factor que puede llegar a ser determinante.

¿Después de 3 años de trabajo, cómo evalúas los logros que han arrojado tanto el programa como las convocatorias realizadas?

Cuando varias cooperativas te dicen «FIA nos puso a pensar», sin duda es un logro institucional y una satisfacción importante. Las cooperativas que hemos apoyado han descubierto que gran parte de sus socios no conocen los principios del cooperativismo, y aquello constituye un desafío interno para lograr la diferenciación necesaria entre una empresa netamente económica con una económica-social, en donde los principios de la colaboración y solidaridad son los pilares del éxito. Asimismo, han asimilado que su futuro está supeditado a mejorar y fortalecer las unidades de negocios actuales y desarrollar otras para lograr la sostenibilidad. Por último, hemos logrado modernizar e incorporar dispositivos de innovación al interior de las cooperativas, agilizando los procesos de mejoramiento de aspectos de gestión interna, gobernanza y acceso a mercados.

¿Cuáles son los principales desafíos que se deben abordar en el corto plazo?

Muchos. Hay que incorporar a los jóvenes y a las mujeres a la gestión de las cooperativas, y profesionalizar a estas empresas, es decir cambiar la imagen de «estructuras sociales desgastadas» por la de «empresas modernas con enfoque social y altamente competitivas», promoviendo y relevando ejemplos exitosos como Coopeumo, Punta Chilén, Ovicoop, La Manzana, Newen Berries, Apicoop, Coop CEGE Araucanía, entre otras. Otros desafíos importantes son: desarrollar programas de difusión de los principios cooperativos, fortalecer los lazos entre cooperativas a nivel regional, y promover las cooperativas de consumo para crear circuitos virtuosos oferta-demanda con enfoque de comercio justo y sostenibilidad.

¿Qué caracteriza o distingue la innovación que están desarrollando las cooperativas campesinas?

En el ámbito agrícola se están fortaleciendo los pilares de una «innovación social», focalizando acciones que mejoran no sólo los aspectos económicos, sino también la gobernanza y participación en empresas cooperativas, que hoy empiezan a erguirse como una opción de integración e inclusión social, en una economía que prioriza el individualismo y no la cooperación.

Finalmente, ¿qué escenario futuro proyectas para las cooperativas del sector?

En el marco de la nueva ley, se va a producir un incremento importante del número de cooperativas en Chile, mientras que las que ya existen optimizarán su gestión empresarial incorporando nuevas o mejoradas unidades de negocios. Por último, creo que la «innovación social» irá ganando cada vez más terreno en las cooperativas del sector.

*Más información del Programa de Innovación en Empresas Asociativas de FIA, en el siguiente link: https://www.opia.cl/601/w3-article-61426.html

Fuente: OPIA