Como una iniciativa para seguir difundiendo el modelo asociativo para el emprendimiento en el mundo indígena, y relevar experiencias locales de empoderamiento y trabajo, el martes 26 de septiembre se realizó el II Seminario de Economía Social con pertinencia indígena para la macro región central, actividad realizada en conjunto con CONADI y la Subsecretaría de Economía y Empresas de Menor Tamaño, a través de la División de Asociatividad y Economía Social (DAES). El encuentro forma parte de las actividades de un convenio de cooperación que han celebrado ambas entidades que busca el mismo objetivo e incluye, además, talleres y otras instancias de intercambio de experiencias y aprendizajes que se dictarán a futuro.
Durante los últimos años, se ha impulsado fuertemente el cooperativismo como una alternativa de emprendimiento y asociación para el mundo indígena, dado que es coincidente y respetuosa de la cosmovisión y formas tradicionales de trabajo de los pueblos originarios. Así lo recalcaron tanto autoridades, como expositores y profesionales durante el encuentro. Al respecto, el Jefe (S) de la Oficina de Asuntos Indígenas de Santiago CONADI, Osvaldo Antilef, señaló durante la inauguración que “hablar de cooperativismo no es solo una alternativa más de emprendimiento, sino que es hablar también de valores como la solidaridad, el compañerismo y la democracia”, todos valores esenciales para los pueblos originarios. Asimismo, aplaudió no solo las buenas intenciones para impulsar este tema, sino los “aportes reales para trabajar de manera intersectorial entre el servicio y los ministerios” desde el comienzo del programa, donde recordó el trabajo en la Región de Coquimbo con la constitución de la cooperativa Inti Newen y la apertura de su tienda en el mall de La Serena.
Por su parte, la Subsecretaria de Economía y Empresas de Menor Tamaño, Natalia Piergentili, también se refirió al enfoque cooperativo como una mirada que, además, respeta y es acorde con la diversidad y variedad del mundo indígena y de los pueblos originarios en Chile. Sin embargo, subrayó el compromiso de su cartera para continuar trabajando en importantes brechas que aún tienen las agrupaciones y comunidades indígenas, entre otros grupos asociativios, para acceder tanto a instrumentos públicos, como de financiamiento. Al respecto, señaló que “uno de los grandes desafíos es la introducción de la cosmovisión indígena en el diseño de políticas e instrumentos públicos, ya que estos últimos tienen, en primera instancia, que hacerle sentido a los pueblos originarios desde su propia especificidad.” En ese sentido, señaló que el trabajo en el marco del fomento al cooperativismo en el sector es un ejemplo de ellos, ya que “más allá de la democracia, este apunta a la construcción de comunidad, respetando las costumbres, los valores, y el territorio.”
Dos cooperativas de la Región de la Araucanía compartieron su testimonio, aprendizajes y experiencias durante el seminario. Elizabeth Painemal, Presidenta de la cooperativa Folil Araucanía, y Osvaldo Burgos, Presidente de la cooperativa Boroa, ambos desde rubros muy distintos, comentaron como sus agrupaciones, a través de este modelo, se han desarrollado, permitiendo a sus socias y socios tener una mejor calidad de vida y empoderarse para sacar adelante a sus familias, a sus comunidades, y a sus proyectos. Ambos señalaron que el camino no ha estado exento de obstáculos, pero en la medida que el cooperativismo ha ido ganando terreno y reconocimiento -principalmente en diversos servicios estatales que cuentan con líneas de trabajo y financiamiento indígena- su esfuerzo y trabajo ha rendido aún más frutos.
Elizabeth Painemal, señaló que para la cooperativa Folil una de las claves ha estado en la innovación en el diseño de sus productos, combinada con el respeto a la cultura Mapuche y sus tradiciones. “Estuvimos abiertas y dispuestas a generar cambios, en un proceso que no fue fácil”, indicó, puntualizando que “no obstante, hay hasta hoy una preocupación constante por preservar los elementos sagrados para nuestra cultura.” En la experiencia de esta cooperativa, que actualmente agrupa a mujeres artesanas mapuche de entre 40 y 65 años de edad, han sido clave el trabajo con otros profesionales de otros rubros, que han incorporado sus saberes y disciplinas al desarrollo de la cooperativa. Es el caso, por ejemplo, de una diseñadora que ha trabajado con ellas tanto en la tienda, como en el diseño de los diferentes productos, permitiéndoles llegar de una forma innovadora y atractiva a diferentes clientes, tanto individuales, como institucionales. La presidenta de Folil concluyó su exposición señalando que “la cooperativa es la mejor forma de organizarse y generar un impacto significativo en todos los ámbitos.”
Desde la localidad de Nueva Imperial, Osvaldo Burgos, de la cooperativa Boroa, dedicada principalmente al rubro agrícola, en particular a la producción de lupino amargo para la exportación, señaló que, desde 1998, han aprovechado las oportunidades de desarrollo que brinda el mercado alimentario desde una perspectiva y una organización asociativa. “De manera individual, era imposible exportar”, señaló el Presidente de Boroa en un comienzo de su presentación. Con una estrategia de integración vertical, la cooperativa ha logrado dar un valor agregado a sus productos y recientemente han inaugurado lo que hasta hace poco era uno de sus mayores proyectos: las primeras instalaciones de sus oficinas, centro de acopio y sala de procesos para comenzar a producir snacks y alimentos deshidratados. Además, en 2018 quieren certificar e inscribir una segunda variedad de lupino, de mayor calibre, que sería la tercera a nivel mundial.
Para finalizar el encuentro, la profesional del Área de Fomento y Oferta Pública de la DAES, Carmen Cavieres, expuso sobre el modelo cooperativo en el mundo indígena en la actualidad y como la política de fomento en ese sentido ha sido retomada durante los últimos años con resultados cada vez más visibles. Al respecto, señaló que actualmente, existen cooperativas indígenas en todas las regiones del país. Estas en total registran un total de 221 entidades, con 101 de ellas vigentes. Tras exponer sobre las características de este sector en la actualidad, e indicar cómo se está trabajando desde el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo para superar las brechas y barreras de entrada para este sector en particular, la profesional invitó a los asistentes y a toda la comunidad a participar de las diversas actividades y talleres que se dictarán en el marco del convenio de colaboración entre la CONADI y la DAES. Toda la información se comunicará durante los próximos meses en las diferentes plataformas de ambas instituciones.
Fuente: DAES


