El cooperativismo de trabajo asociado consolida su presencia en España como alternativa frente a la precariedad laboral. Así lo expone el informe El Valor Diferencial del Cooperativismo en España 2025, elaborado por la Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado (COCETA), que sostiene que “el cooperativismo sigue demostrando su capacidad para combinar eficiencia económica con justicia social”.
Según el estudio, en el último año se crearon 1.565 nuevas cooperativas, alcanzando un total de 19.181 entidades activas. De ellas, el 78% corresponde a cooperativas de trabajo asociado. Actualmente, 335.056 personas afiliadas a la Seguridad Social dependen de este modelo, que registra un 23,2% de trabajadores menores de 30 años, por encima del 21,6% de otras fórmulas societarias.
En materia salarial, el informe indica que “las cooperativas presentan una distribución salarial más uniforme, con menos salarios extremadamente altos”. Aunque la media salarial equivale al 87% de la de las sociedades mercantiles, la mediana alcanza el 97%, reflejando menor dispersión entre sueldos.
El 54% del empleo en el sector corresponde a mujeres, frente al 49,9% en otras formas empresariales. Además, en puestos de alta dirección la brecha es de -0,6 puntos a favor de las mujeres.
En Extremadura, el cooperativismo cumple un rol vinculado al arraigo rural. Allí se crearon 18 nuevas cooperativas, 14 de ellas de trabajo asociado, y el 70% surgió en municipios de menos de 5.000 habitantes. El 40% de los nuevos socios tiene menos de 35 años. No obstante, persisten desafíos como una temporalidad del 22,6% —que en el ámbito rural alcanza el 41,6%— y una participación de personas con discapacidad del 0,4%.


