Directivo de Mondragón destacó estrategias cooperativas en las pyme

Directivo de Mondragón destacó estrategias cooperativas en las pymeEl responsable de Difusión Cooperativo del Grupo Mondragón, Mikel Lezamiz, expuso cómo las estrategias de inter-cooperación contribuyen a la innovación e internacionalización de las 101 empresas que conforman a la gigante corporación cooperativa del País Vasco.

Lo hizo el viernes 4 en una actividad destinada a conversar sobre el agregado de valor en las pyme, realizada en la sede de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) por la Cámara Empresaria Vasco Argentina y el Consejo Federal de Inversiones (CFI).

Participaron representantes de distintas entidades empresarias nacionales, entre ellas la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar), el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC) y la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (Fecootra).
Durante su exposición, Lezamiz explicó que los 60 años de trayectoria de Mondragón están cimentados sobre los valores cooperativos aplicados al desarrollo de la industria, la distribución de productos y servicios, mecanismos propios de financiamiento, una fuerte inversión en educación, capacitación e investigación tecnológica y un sistema eficaz de atención a los casi 75 mil socios trabajadores que lo componen.
Unos 2 mil investigadores se dedican a innovar en las 15 cooperativas de I+D que son parte del grupo. Otras 67 son industriales y también hay un banco y una cadena de supermercados -Eroski- con 9 millones de asociados, entre consumidores y trabajadores de la empresa.
«La experiencia es dinámica y flexible, nunca fue estática», señaló. De hecho, el Grupo sufrió en 2013 un impacto profundo por la crisis global y la merma de competitividad por los bajos costos en países asiáticos, que llevó a la caída de Fagor Electrodomésticos, una de sus pioneras. Sin embargo, todos sus trabajadores fueron relocalizados en otras cooperativas, salvo algunos que se jubilaron. La rápida recuperación, que atribuyen a las virtudes de la inter-cooperación, se manifestó el año pasado con una facturación de 13 billones de dólares, más del 70 por ciento de la cual se debió a bienes exportados. Además, siguió expandiendo su radio de acción hacia diferentes países como Brasil, China e India, e incluso está colaborando con el ayuntamiento de Nueva York a crear cooperativas en el Bronx y otras zonas de esa ciudad.
En materia educacional, uno de los pilares es Mondragon Unibertsitatea, de iniciativa y vocación sociales, declarada de utilidad pública y sin ánimo de lucro. Además, fomentan el cooperativismo aplicado a la producción en los jóvenes al ayudarlos a crear empresas junior de trabajo asociado que les permiten, a su vez, costear su formación técnica y universitaria.
«Queremos formar emprendedores, más allá de que necesitamos economistas o ingenieros. La innovación es uno de los puntos clave de nuestro plan estratégico actualmente, junto con la internacionalización y la cooperación.» La sinergia que resulta de esa dinámica permite a empresas pequeñas tecnificarse, desarrollarse socialmente y exportar, respaldadas por el Grupo del que son parte y al que ayudan también a capitalizar.
Finalmente, Lezamiz afirmó que la prioridad de este modelo es la generación de riqueza social, inspirados en las enseñanzas de su fundador -el sacerdote José María Arizmendiarrieta- según quien era necesario «generalizar el saber para democratizar el poder».