EL COMPLEJO ESCENARIO DE LA COOPERATIVA TULAHUEN EN COQUIMBO

En el norte de la región de Coquimbo, dentro del Valle de Tulahuen se ubican los más de 160 socios de la Cooperativa Campesina Tulahuen ltda., quienes se dedican a la producción de uva pisquera. Sin embargo, este 2016 no fue fácil para ellos, la avanzada edad de los socios más problemas productivos y falta…

En el norte de la región de Coquimbo, dentro del Valle de Tulahuen se ubican los más de 160 socios de la Cooperativa Campesina Tulahuen ltda., quienes se dedican a la producción de uva pisquera. Sin embargo, este 2016 no fue fácil para ellos, la avanzada edad de los socios más problemas productivos y falta de tecnología, han generado que la actividad económica que los sustenta sea cada vez menos rentable.

20160208_165115Andrés Castillo, presidente del consejo de administración comenta que esta es una de las cooperativas más antiguas de Chile y que la situación por la que pasan es “realmente complicada”.

“Los socios de la cooperativa están trabajando en muy malas condiciones, empobrecidos debido a que se hemos sido afectados dos años consecutivos por la sequía y la presente cosecha fue afectada dramáticamente por una baja de precio de la uva de casi un 50 % (desde $ 153 el año pasado a $ 80 este año) y a esto se agrega problemas serios de sanidad en los parronales como consecuencia de no uso de tecnología.

20160208_155333“La edad avanzada de los asociados generan que ya no tienen las fuerzas para reconvertirse a otros productos. Si a esto le agregamos tres problemas endémicos para poder ser rentables: la falta de capacitación, sabemos muy poco y las asesorías no son siempre de las mejores o va un asesor una vez al año; la falta de tecnología, aún estamos trabajando con un atraso de 50 años con animales y herramientas manuales; y el escaso capital de trabajo, el Estado debe colocar algo para que nuestros asociados salgan de la subsistencia. En resumen, tenemos que cumplir con estas tres condiciones para lograr romper el círculo de la pobreza.

Además, a estas problemáticas se agrega que los parrones que tienen los asociados tienen más de 30 años, por lo que la productividad es muy baja.

“Este año fue realmente catastrófico, ya que la productividad de los parrones es en promedio de 10.000 kilos por hectárea, y lo normal es de 40.000 kilos por hectárea, incluso en la parte baja del valle tienen una productividad sobre los 50.000 kilos”.

IMG_0718“Los principales compradores de la zona son la Agrícola Capel, Control Pisquero y en menor medida Pisco Bauza. Las dos primeras son cooperativas de importancia económica, pero que poco hacen por los socios y más bien se manejan como empresas autónomas sin tomar en cuenta el bienestar de sos asociados”.

“El precio de venta este año fue reducido artificialmente principalmente porque las viñas del sur compraban parte de la producción y el año pasado ya habían comprado un poco menos y este año simplemente no compraron. Pero también debo reconocer que no deja de llamar la atención que las tres principales pisqueras de nuestra región (Alrededor del 90 % de la industria) se hayan dado cuenta en marzo que tenían mucho alcohol, después de que nosotros ya estábamos con la producción a punto de cosechar o ya estaba entregada. Nuevamente me pregunto si el principal insumo baja a la mitad y el producto Pisco sube ¿quién se queda con la ganancia? Obviamente es un año muy bueno para la industria a costa de los pequeños agricultores que son los que arriesgan su trabajo y su capital para que se enriquezcan los empresarios.

Sin embargo, Andrés Castillo comenta que “en tiempos de crisis debemos ser optimistas y tratar de aumentar la creatividad y trabajar más duro para visualizar una salida que nos permita trabajar para nuestra gente ordenadamente y organizadamente. Tratar de que todo lo que habíamos postergado por muchos años por falta de tiempo y dinero tenemos que reflotarlo y ver alguna posibilidad de reconvertirnos a otro rubro o darle un valor agregado propio a la uva ya sea como jugo, como alcohol u otra alternativa”.

Además agrega que “esto no va a ser posible sin la ayuda del Estado, debemos sacar a estos pequeños productores de las condiciones de subsistencia y tratar de que no abandonen su campo y que las empresas grandes sigan invadiendo nuestras tierras, matando nuestra cultura y dejando que los jóvenes sigan emigrando a las ciudades, dejando abandonado su tierra”.

FUENTE: Prensa Campocoop