Escuela verde planta semillas por el planeta en Uruguay

Un día soleado de invierno es una gran noticia para estos niños enUruguay.

Los estudiantes de la primera escuela sostenible de Sudamérica estudian en el edificio calentado por medio de paneles solares.

Además del programa escolar convencional, los alumnos aprenden sobre reciclaje, ahorro de energía y a cómo cultivar su propia comida.

«La escuela es un edificio autónomo en el sentido de que no está conectado a infraestructura energética de agua, de nada. Es sustentable en su funcionamiento. Totalmente autónomo y funciona gracias al encuentro con los fenómenos naturales: el sol, la lluvia», señala Francesco Fassina, maestro de sostenibilidad.

El edificio fue financiado por una ONG local y diseñado por un arquitecto estadounidense que ha dedicado su carrera a construir estructuras autosuficientes con material reciclado.

«La gente me llamaba idiota, construyendo con basura, qué tonto, eres una desgracia para la comunidad arquitectónica. Estaba tratando de contener las aguas residuales y tratarlas y todas esas cosas que los arquitectos no hacían», explica el arquitecto Michael Reynolds.

Los 39 alumnos, algunos de ellos en pre escolar y otros en su último año previo a la universidad, aprenden que es posible vivir en un edificio que no produce ningún residuo.

En Uruguay, algunos de los niños han empezado a educar a sus padres.

«Todos los días venimos caminando y él encuentra vidrios en la arena o plastico o algo y levanta. Esto lo voy a guardar para tirarlo… como que no lo deja tirado. Lo levanta y lo tira en un lugar donde sabe», declara Danila Méndez, madre de un estudiante de la escuela.

Para estos pequeños guerreros de la basura, salvar al planeta se ha convertido en una parte integral de sus deberes.