La ruta del pisco para transformarse en un producto bandera de Chile en el exterior

Los productores de pisco de las regiones de Coquimbo y Atacama la tienen clara. Conocen bien el proceso de elaboración y distribución de este destilado, por lejos el preferido de los consumidores en el territorio nacional, que además es fuente de empleo directo e indirecto para más de 40.000 personas, comenzando por las familias de los valles del norte chico dedicadas de generación en generación.

El espíritu guerrero en defensa la Denominación de Origen del pisco está muy presente en los integrantes de la Asociación de Productores de Pisco, Pisco Chile A.G., quienes se proyectan a futuro y trabajan por aumentar las exportaciones para que esta bebida espirituosa sea parte del sello y del patrimonio que Chile muestra en otras latitudes.

Aseguran que ser parte de la industria pisquera cambia la perspectiva, y cuesta hacer entender a quien no está inmerso en el rubro todo lo que implica.

“Ver al agricultor y al productor de pisco que por años desarrolla esta actividad, que le enseña a sus hijos y con orgullo dice que es parte de la agroindustria pisquera es lo que nos da la fuerza, es nuestra inspiración”, expresa Claudio Escobar, gerente de Pisco Chile.

Y con motivo de la celebración del Día Nacional del Pisco este sábado 15 de mayo, así como la conmemoración de los 90 años de vigencia de la Denominación de Origen, siendo la más antigua de América (1931), Escobar se refirió a la importancia de rescatar el valor intrínseco de dicha denominación, de los desafíos que enfrentan actualmente y de los avances en el trabajo conjunto con el Estado chileno que han alcanzado, para que el pisco sea un producto bandera en el exterior.

APORTE ECONÓMICO, CULTURAL Y DE IDENTIDAD

¿Cuál es la importancia del pisco como actividad productiva para las regiones de Atacama y Coquimbo, y para nuestro país en general?

-Desde nuestra perspectiva el pisco representa un patrimonio histórico, cultural y productivo de Chile. Esta connotación creemos que se da por varias razones.

Primero, la historia que hay detrás del desarrollo de esta actividad productiva da cuenta de más de 300 años, entonces hablamos de una tradición que ha permanecido hasta la actualidad. Por otra parte, nos hemos adecuado a los cambios y evolución propia, social, económica geopolítica y del territorio.

Creemos que tiene un gran valor para las regiones pisqueras, pero sobre todo para el país, porque nos da identidad y es un gran aporte a la marca Chile. Por otro lado, tenemos el componente económico y social, porque el pisco fue la primera actividad agroindustrial que permitió el desarrollo de los valles del Norte Chico, previo a la agricultura de fruta fresca de exportación.

Entonces la Asociación de Productores de Pisco AG-Pisco Chile cumple un rol esencial ¿Cuál es el alcance y el principal objetivo de la organización?

-Por su génesis, lo que busca es aglutinar a la familia pisquera y permitir el desarrollo de esta actividad y su sustentabilidad en el tiempo. Por eso hemos definido un trabajo y una agenda gremial que tiene 3 ejes principales.

El primero de ellos es el pisco como patrimonio nacional, y lo que busca es la valoración de la actividad pisquera como un patrimonio de Chile. Creemos que estamos muy al debe como sociedad en reconocer productos típicos como el pisco, y por eso generamos actividades educativas, de difusión y capacitación constantemente.

Por otra parte, tenemos un eje relacionado con la Denominación de Origen, para fortalecerla en forma paulatina y proyectarla en el tiempo. En este sentido, trabajamos con la modernización de esta normativa, en otorgarle el sello de calidad al pisco a través de un organismo certificador como lo tienen las grandes Denominaciones de Origen del mundo.

Y el tercer eje es la internacionalización del pisco, porque esta bebida ha logrado siempre su espacio en el mercado nacional, es por lejos el destilado más consumido en Chile respecto a otras categorías, pero también tenemos la convicción que el crecimiento y futuro está en que logremos la apertura a mercados internacionales y podamos aumentar nuestras exportaciones para que nuestro pisco llegue a ser un producto bandera de Chile en el exterior.

¿Cuáles son los principales logros de la asociación gremial en los últimos 5 años?

-Pisco Chile nace en el año 2003, en un afán de los productores de generar un trabajo asociativo y de contribuir con el desarrollo de la industria en el largo plazo, pero esa labor ha tenido distintas etapas y diría que, sin lugar a dudas, en los últimos cinco años se ha avanzado mucho en dar mayor visibilidad y posicionamiento a esta actividad a nivel nacional e internacional.

Ha sido un camino largo para  generar una red de colaboración en torno al pisco, mientras que el trabajo mancomunado con el Estado de Chile en una alianza público privada por el desarrollo de esta actividad ha avanzado muchísimo en los últimos años.

Tenemos una relación estrecha con todos los organismos del Estado involucrados en la cadena de valor de la industria pisquera como el Ministerio de Agricultura por medio del Consejo Asesor del Pisco, Economía, y Relaciones Exteriores, con los Gobiernos Regionales de las zonas pisqueras  -Intendentes y Consejos Regionales-, y sobre todo con los parlamentarios de las regiones de Atacama y Coquimbo, quienes de manera transversal han demostrado su compromiso con el pisco y por ende con las regiones pisqueras.

Pero a su vez se ha avanzado en los vínculos con otras organizaciones afines para poner en valor el pisco, como por ejemplo el rubro gastronómico, el de entretenimiento, el mundo de los bartenders y  la academia, que forma a los profesionales del turismo y gastronomía. Todo esto es un esfuerzo que permite proyectar a Chile hacia el mundo y que los chilenos valoremos lo que somos.

 En ese contexto de valorizar el pisco, hemos visto el nacimiento de muchos emprendimientos en el último tiempo  en torno al destilado ¿Por qué crees que se da este interés para pertenecer al mundo pisquero?

-Esto responde al escenario positivo que se ha ido planteando en términos del posicionamiento que ha logrado el pisco en los últimos años en la agenda nacional.

Lo valoramos  en la medida que vayan en línea con el estándar que hemos desarrollado, porque nosotros producimos con estándares de altísima calidad, ya que más del 70% de los productos que está en el mercado es premium y eso habla bien del avance de esta industria, junto a la meta de competir de igual a igual con cualquier destilado del mundo.

No sólo lo decimos nosotros, los premios internacionales y la opinión de expertos mundiales dan cuenta que tenemos un producto de clase mundial. Además, es un incentivo tremendo para que surjan muchos más productores que entienden los beneficios de este rubro.

LA MIRADA EN EL MERCADO INTERNACIONAL

Claudio Escobar, gerente de la Asociación de Productores de Pisco.

Hablando precisamente del pisco como un producto de clase mundial, algunos medios de comunicación se han referido recientemente al establecimiento de un Sello de Certificación para el pisco, tal como lo tienen las principales Denominaciones de Origen del mundo. ¿Nuestro país está avanzando en esta propuesta?, de concretarse ¿cuándo estiman que el pisco tendría este sello de calidad?

-Creo que estamos más cerca que nunca de lograr este anhelado sueño de poder fortalecer aún más el estatus de la Denominación de Origen y otorgar un sello que calidad que certifique el complemento de la norma que regula el pisco.

Ya hemos avanzado en todo lo que tiene que ver con la actualización de la información de la industria y hemos definido los modelos de organización para poder instalar este organismo, y los protocolos de certificación, todo esto gracias a un programa apoyado por el Gobierno Regional de Coquimbo.

Tenemos referencias muy concretas que se han implementado en otras Denominaciones de Origen. Además en Chile ya existen protocolos de certificación en la industria vitivinícola, por lo tanto los estándares de referencia ya existen, lo cual facilitará implementar un sello de calidad para darle garantía al consumidor y darle fuerza a nuestro pisco en mercados internacionales.

Ese es un trabajo que no hacen solos ¿cuál es el rol del Estado en todo esto? ¿Hay avances o aún falta más compromiso con el sector? 

-Afortunadamente, gracias al empuje y perseverancia con que hemos realizado nuestro trabajo en la Asociación Gremial, hemos logrado sensibilizar a las autoridades nacionales sobre la importancia de proteger y defender el pisco tanto en Chile como en el exterior.

La situación sobre la conocida controversia internacional que hay con respecto a la propiedad de la Denominación de Origen en la que un país vecino -Perú- se arroga el derecho de usar la marca pisco en el mundo era insostenible.

Después de muchos años de trabajo y esfuerzo, logramos demostrar que esta controversia tiene un carácter político y diplomático que escapa al ámbito de acción de los productores. Y eso precisamente gatilló a que el Estado de Chile entendiera la necesidad de involucrarse, entendiendo que aquí se producía una situación inédita en el comercio internacional. No conocemos ningún caso en el mundo donde un grupo de productores deba enfrentarse a un Estado, por el legítimo derecho a usar el nombre de un producto que tiene su origen en Chile hace más de trecientos años.

Prácticamente nos vimos en una lucha entre David y Goliat, porque los 20 productores que estamos en la Asociación teníamos que enfrentarnos a un Estado por el derecho de usar nuestra marca, que nos hemos ganado con todo el derecho, mediante  sendos respaldos históricos, normativos e incluso con reconocimiento internacional.

El año 2018, luego de una serie de gestiones realizadas por Pisco Chile se generó un punto de inflexión. Se logró demostrar que la controversia tiene que ver con un tema político y diplomático que debe resolverse entre Estados y que además esta situación atentaba contra la libre competencia, puesto que además de la política de apropiación de la marca pisco y bloqueo de mercados a los productores chilenos por parte del Perú, existe una tremenda asimetría respecto a los subsidios y al tratamiento impositivo que este país le da a su producto, lo cual profundizaba aún mas esta tremenda brecha que reiteramos, es un asimetría respecto a las políticas de libre competencia en el comercio internacional.

Lo anterior, permitió generar una avanzada, liderada por los parlamentarios de la zona pisquera y los gobiernos regionales, que permitió cambiar la posición del ejecutivo, para que se involucrara definitivamente en la búsqueda de una solución estructural y permanente frente a esta materia. Hoy, ya contamos con un plan estratégico de mediano plazo para poder enfrentar esta competencia desleal en igualdad de condiciones.

¿Consolidar la presencia del pisco en el mercado internacional es importante para el futuro del pisco?

-Los desafíos son altísimos, sabemos que en el mercado nacional somos líderes y hemos llegado a un nivel de posicionamiento importante, pero no podemos pensar que nos vamos a quedar con eso eternamente.

La visión es a largo plazo, con la convicción que tenemos un producto de altísima calidad que puede conquistar los paladares de todos los consumidores a nivel internacional, por lo tanto, tenemos la convicción que el futuro del pisco está en la apertura de los mercados internacionales y en las exportaciones.

Nuestra actividad tiene una cadena de valor súper importante que no solo tiene que ver con el productor de pisco, sino con la materia prima y la producción de la uva pisquera, y si no logramos darle un impulso a la industria, la rentabilidad de toda la cadena se ve limitada, y para darle un nuevo impulso y un crecimiento a la industria, el foco tiene que estar en la apertura de nuevos mercados.

¿Cuáles son los principales desafíos de la industria en los próximos 5 años? 

-Los desafíos a mediano y largo plazo son avanzar de manera paulatina y sostenida en la internacionalización de nuestro producto, porque sabemos que el futuro está en las exportaciones y vamos a empujar con mucha fuerza desde la Asociación  esta labor.

Esperamos en ese período consolidar un trabajo permanente de acompañamiento del Estado de Chile en la internacionalización, protección y reconocimiento de nuestra D.O que es un patrimonio de Chile, es un activo país que hay que proyectar en el tiempo, y en ese mismo esquema, para lograr que haya una mayor valorización y que ojalá todos los chilenos con orgullo reconozcan la importancia del pisco.

Esta tarea trasciende al pisco, ya que la valorización de los productos típicos de Chile requiere de un trabajo mancomunado entre diversos actores. Si queremos avanzar en el posicionamiento de la imagen de Chile y sus productos ante el mundo, tenemos que darle valor  a nuestra gastronomía, a los productos típicos, a la identidad cultural,  para proyectar nuestra imagen país con orgullo. Eso implica trabajar con los productores de pisco, chefs, bartenders, sommeliers, el sector del arte, la cultura y el mundo del turismo; mediante un trabajo mancomunado entre las organizaciones que los representan para que juntos demostremos lo que somos.

Fuente: theclinic.cl