MOP ABORDO ROL DE NUEVAS PLANTAS DESALADORAS QUE CONSIDERA EL PLAN NACIONAL PARA LA SEQUIA

Para el caso de Arica y Copiapó, el Secretario de Estado aseguró que se pretenden construir plantas en el marco de la regulación sanitaria de las empresas de agua potable, mientras que para Limarí, Petorca y La Ligua será la Dirección de Obras Hidráulicas la que construya.

En el marco del estudio del proyecto de ley que faculta al Estado para la creación de plantas desalinizadoras, la Comisión de Recursos Hídricos de la Cámara recibió al Ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, quien expuso detalles del Plan Nacional para la Sequía anunciado en marzo de este año, por la Presidenta de la República, y que presenta medidas de corto, mediano y largo plazo.

Dentro de estas medidas, explicó Undurraga, se encuentran la creación de plantas desalinizadoras, donde hay un primer foco que abarca cinco cuencas en las ciudades de Arica, Copiapó, Limarí, Choapa, además de Petorca y La Ligua que se han abierto en dos.

Para el caso de Arica y Copiapó, el Secretario de Estado aseguró que se pretenden construir plantas en el marco de la regulación sanitaria de las empresas de agua potable, mientras que para Limarí, Petorca y La Ligua será la Dirección de Obras Hidráulicas la que construya, donde se tomará la decisión de concretar si las aguas serán solo para uso como agua potable rural o también para riego. En el caso de Choapa, señaló, se tomaran los acuerdos para ocupar las sinergias con la minería, según consigna la nota publicada en el portal de la Cámara.

“Esta es una política pública en desarrollo, para lo cual hemos puesto el acelerador en los estudios de factibilidad que nos de la distinta información, para determinar hacia donde apuntamos y de que magnitud construimos, porque lo que es claro es que cada una de estas cuencas va a tener una desaladora, pero la pregunta es si las hacemos más bien pequeñas, solo para el agua potable, o más amplias para que también tengan que ver con la solución de riego. La diferencia de eso, es quien paga y eso es parte de lo que nos contestarán los estudios”, detalló.

Distribución de las aguas

En lo que se refiere a este punto, el ministro especificó que, cada vez que se desala y se entrega el agua en el borde costero, hay todo un sistema de distribución hacia el lugar donde se requiere destinar, por lo que este va a depender de la altura del lugar, lo cual, afirmó, significa un mayor costo.

“Aquí hay un costo inicial de la inversión de las cañerías y las tuberías para llegar a ese lugar, pero el costo operacional es levantar el agua con mucho gasto de energía, entonces en cada uno de los proyectos que hemos presentado se da el costo opuesto, tanto en el borde costero como en el lugar de uso, calculando para ello, los valores que hoy día hay en la energía. Si los valores de la energía en un futuro son menores, naturalmente, el costo será menor”, aclaró.

Visión parlamentaria

El diputado Daniel Núñez, presidente de la Comisión de Recursos Hídricos, valoró la propuesta del Ejecutivo y que, a su vez, haya diversas opciones para apurar la discusión en esta materia. “Me atrevería a decir que de la octava región hacia el norte dependemos y necesitamos agua en cantidades mucho mayores que las que están disponibles, tanto para el consumo humano como para las actividades productivas que ya hoy día se desarrollan, y por lo tanto, es razonable que involucremos todas estas realidades y variables en el debate para, efectivamente, tener una política pública y junto con eso resolver algo que es un derecho humano”, indicó.

En este contexto, el legislador aseguró que, como Comisión, entrarán de lleno en el estudio del proyecto que busca dotar de la autorización al Estado, para que fomente la creación de plantas desalinizadoras, a fin de enfrentar la escasez hídrica que mantiene a las regiones del centro y norte de Chile en un estado de catástrofe.

Por su parte, el diputado Raúl Saldívar, expresó que le satisface el modo como se plantea el tema en dos sentidos. Primero que se asegure y garantice el agua para la bebida en los sectores rurales, en particular, sectores de secano, pero, además, que esto esté asociado colaborativamente con otra iniciativa que es la de destinar agua para el riego.

“Por cierto que hay dudas como, por ejemplo, aclarar en qué medida los particulares van a pagar los costos por el consumo de esa agua y para el riego, así como de qué forma se va a distribuir el agua, pero hasta el minuto nos importa que se vayan resolviendo algunas cosas como la institucionalidad”, puntualizó.

FUENTE: REVISTAGUA.