PRODUCTOS DESHIDRATADOS EN SALAMANCA: UN MERCADO EN CRECIMIENTO

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Cooperativas de agricultores y pequeños emprendedores ven en la exportación de frutas y verduras una alternativa de negocios para mejorar su calidad de vida.                                      

El mercado de las frutas deshidratadas ha crecido en los últimos años en el mundo, ya que es un producto que se puede consumir en cualquier época, a diferencia de la fruta fresca. Y Chile ha ingresado con sus productos con fuerza en los mercados internacionales.

A nivel nacional, Salamanca lidera la producción de damasco y ello ha sido gracias al trabajo de diversos agricultores que se asociaron hace más de doce años para dar vida a la Cooperativa Agrofrutícola Chillepín. “Quisimos dar forma a esta cooperativa porque existían los intermediarios que se llevaban toda la plata y nosotros no ganábamos nada y  además no todos los años venían a buscar productos”, explica Nelson Duran, presidente de la agrupación.

Para mejorar los productos deshidratados, la Cooperativa tomó contacto con Turquía, uno de los países líderes en la exportación de productos deshidratados. “Para aprender del proceso y nuevas tecnologías, fuimos a hablar con los expertos, con los turcos, primero ellos vinieron a Chile, por una gestión de la Fundación Minera Los Pelambres y nos enseñaron algunas técnicas de manejo y raleo”, explica Durán.

La Fundación Minera Los Pelambres no solo ha gestionado visitas técnicas, también los han apoyado con programas de fortalecimiento de la organización, asesorías técnicas para el funcionamiento de la planta y proyectos productivos para compra de equipamiento, explica Carlos Nuñez, jefe del área de Agro negocios de la Fundación Minera Los Pelambres. El profesional recuerda que el objetivo final es que “ellos puedan realizar su negocio y que sea estable, ya que la fundación no puede estar eternamente apoyándolos”.

La agrupación de Chillepín es un ejemplo de asociatividad y crecimiento y otros emprendedores de la zona también quieren exportar sus productos. Es el caso de Brisa Godoy, quien vende tomates deshidratados en su local “Delicias del Tebal”. “Para mí es un desafío seguir creciendo, ya que nuestra meta es poner nuestros producto en el mercado internacional y todo ello se logra con perseverancia, confianza y ayuda de los que tienen más experiencia”, señala la vecina de la zona rural de El Tebal en Salamanca.

La emprendedora ha crecido al alero de los Fondos Productivos de la Fundación Minera obtenidos el 2009 y el 2012, que le han permito realizar los productos deshidratados y también sus ya conocidas mermeladas.

FUENTE: SALAMANCACHILE
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