Las familias que tienen dificultades para pagar el servicio de agua potable y alcantarillado pueden acceder al Subsidio de Agua Potable, un apoyo estatal orientado a reducir el gasto mensual en este servicio básico.
El beneficio cubre entre el 25% y el 85% del consumo mensual, dependiendo del tramo socioeconómico registrado en el Registro Social de Hogares (RSH). En el caso de los hogares que integran el programa “Seguridades y Oportunidades”, la cobertura puede llegar hasta el 100% del monto facturado. El subsidio está dirigido especialmente a hogares que destinan un 5% o más de sus ingresos al pago del servicio.
La postulación está disponible durante todo el año y no tiene costo. El trámite debe realizarse de manera presencial en la municipalidad correspondiente al domicilio del solicitante. Es obligatorio presentar una boleta reciente del servicio para acreditar el consumo y el monto cobrado. Una vez aprobado, el beneficio se otorga por tres años, tras lo cual debe renovarse.
Según Chile Atiende, entre los requisitos generales se exige: residir permanentemente en la comuna donde se solicita el subsidio, mantener los pagos al día con la empresa sanitaria o el sistema de agua potable rural, ser jefe o jefa de hogar, acreditar incapacidad de pago o situación de carencia económica, presentar una postulación de agrupación colectiva y contar con Registro Social de Hogares vigente.
Pueden postular propietarios, arrendatarios que no vivan con el dueño, usufructuarios y allegados externos cuando existan varias viviendas con un solo medidor.


